Dónde buscar, cómo prepararse y la motivación


    Dónde, cómo y cuando buscar.


    Lo primero que hay que hacer, es tratar de comprender cuáles son las áreas profesionales a las que estamos interesados para comenzar a orientar la búsqueda. Es decir, ventas, marketing, administración, recursos humanos, etc... . La intención es la de lograr conseguir una primera oportunidad de trabajo para adquirir experiencia en ese preciso sector.

    Si nuestras intenciones no vienen premiadas, y es imposible entrar en el sector que nos hemos propuesto como objetivo, o por falta de experiencia o por las condiciones actuales del mercado, nuestros objetivos tendrán que ser orientados hacia otros sectores profesionales similares o parecidos.
    Existen muchisimas y parecidas formas o métodos de búsqueda; aunque cada uno requiere un desarrollo distinto. Por ejemplo: en respuesta a un anuncio de oferta de trabajo leído en un periódico, será necesaria una mayor escrupulosidad que un cv enviado por libre. En todos estos casos, es imprescindible aclarar en la carta de presentación los motivos por los que hemos elegido precisamente esa posición profesional.


    Lo que se DEBE hacer:

    - acudir a todas las entrevistas de trabajo, aunque el puesto que nos ofrecen no corresponda con nuestras aspiraciones. Sirve para saber cuáles son las preguntas más frecuentes que nos pueden plantear y las técnicas de selección que se usan normalmente, para mejorar la propia presentación del perfil personal y profesional, y para ampliar la lista de los contactos que nos pueden ofrecer un puesto de empleo.
    - intentar llegar hasta el fondo en las entrevistas de trabajo aunque si al final no aceptasemos el tipo de contrato que nos han propuesto (para poder aprender a elegir el propio puesto de empleo).

    Lo que NO se debe hacer:

    - ser vagos en las respuestas tanto escritas como en las que se dan en las entrevistas de trabajo.
    - aceptar el primer puesto de trabajo que nos presenta sólo porque no existen más alternativas.




    La motivación.

    La motivación es un estado interior que excita, dirige y sostiene el comportamiento de las personas. Es uno de los factores principales por los que un seleccionador puede decidir el futuro de un candidato. Sobre todo, cuando los candidatos son numerosos y con una preparación "equivalente" (por ejemplo los que han apenas acado los estudios universitarios).
    Los motivos por los que una persona decide de poner en práctica una idea, es algo difícil de explicar. Son una mezcla de intereses y entusiasmo en una ambiente que no se conoce del todo y en una realidad en la cual no estamos acostumbrados a vivir. El entusiasmo es una fuerza emocional que hace que un candidato se esfuerze más de "lo normal" para lograr llegar a conseguir lo que se quiere. El interés demostrado por una posición específica tiene que estar respaldado por los propios conocimientos y las propias experiencias de vida hasta ese momento.

    Saber de lo que se habla en una entrevista de trabajo es fundamental. Antes de una entrevista de trabajo hay que indagar en el sector de la empresa para la cual nos presentamos. Saber las principales caracteríticas, los factores de éxito y fracaso. Hoy en día, es facilísimo recuperar todas estas informaciones, con Internet o leyendo los periódicos especializados en la materia.


    Lo que se DEBE hacer:

    - demostrarse interesados.
    - informarse acerca de los principales conceptos tratados durante la entrevista.

    Lo que NO se debe hacer:

    - ser vagos, desinteresados y sin razones válidas de el porqué de la búsqueda en ese específico sector.
    - intentar dar la idea de ser demasiado competentes, olvidando la humildad.



    La entrevista de trabajo.

    La entrevista de trabajo no tiene ser considerada como la meta de nuestra competición, sino como el punto de salida. Es sólo el inicio de una relación laboral que puede llegar a ser duradera.

    Si es verdad que la primera impresión es la que cuenta, la impresión que se debe dar en una entrevista de trabajo es importantísima; puede abrir un portillo, una puerta, o un portal para un segundo encuentro de trabajo; o puede cerrar todas las puertas antes de empezar, independientemente de que uno posea o no las características requeridas.
    Como en una competición, como en el partido de baseball más importante, a la entrevista de trabajo se puede llegar más o menos entrenados, con mayor o menor seguridad, con más o menos confianza. Cuanto más nos interese el puesto, más tenemos que estar preparados, entrenados e informados para enfrentar con seguridad la entrevista.
    No podemos descuidar el más mínimo detalle, desde la ropa, hasta el peinado, desde la postura, hasta la puntualidad, qué es lo que tenemos que decir, qué es lo que no tenemos que hacer, cómo responder a las preguntas... . Todas estas cosas serán valoradas por la persona que nos "examinará". Valorará nuestras experiencias, nuestra vida, nuestro posible potencial en el mundo del trabajo.
    Sobre todo en las entrevistas de grupo, en las pruebas de actitud, o de cultura general, sin olvidar que al final nuestra experiencia será la que nos dará el último de los votos. Informarse de quien es la persona que encontraremos delante de nosotros durante la entrevista, de lo que está buscando y cómo destacar entre los demás hace parte del entrenamiento.


    Lo que se DEBE hacer:

    - llegar con antelación, pero no demasiada.
    - prepararse, desde el vestido hasta las preguntas pertinentes e inteligentes que podemos hacer al final de la entrevista, si es posible.

    Lo que NO se debe hacer:

    - intentar concluir nosotros la entrevista (lo ideal sería una respuesta del entrevistador a una pregunta que le hemos planteado)
    - pensar que el puesto ya es nuestro (nunca tenemos que dar nada por hecho, aquí se pueden enumerar tantas leyes de Murphy).



    Cómo prepararse.


    Llegar preparados es fundamental, siempre y en cualquier situación. Las oportunidades a veces se presentan una sola vez en la vida, y cuando llegan no las podemos dejar escapar. Ocasiones que si aprovechadas en el momento oportuno pueden transformarse en situaciones que pueden condicionar toda una carrera profesional.
    Una buena preparación es el único sistema para no arrepentirse luego, sobre todo en los momentos más difíciles.
    Hacerse preguntas sobre nosotros mismos, sobre nuestras propias experiencias, sobre las posibles preguntas y sobre los inconvenientes que se pueden presentar durante la entrevista, pueder ser una preparación pero nunca es suficiente prevenir para que todo vaya bien y seamos considerado el candidato ideal. Nunca es bastante.
    Considerar y estudiar nuestro examinador, la posición que ocupa, las características y los requisitos que se buscan para cubrir el puesto. El estilo de la empresa donde vamos, quien podrá ser nuestro futuro "jefe", del trabajo que nos podrán encargar, cómo, hasta cuando, las posibilidades que existen en futuro. No hay que mentir nunca sobre los conocimientos, sobre lo que se sabe hacer, o cualquier cosa que al final podemos pagar cara si se descubre que no es verdad.


    ... y para la siguiente


    Sea cual sea el resultado de la entrevista de trabajo, será siempre una experiencia nueva para el futuro. Ahora sabemos lo que tenemos que decir, cuando hay que hablar y cuando hay que escuchar. No existen personas mejores o peores, sólo personas más o menos adecuadas a ocupar un puesto de empleo, con diferente grado de experiencia o carácter. Y sobretodo, candidatos más o menos preparados.